La semana pasada, los trabajadores de Nexteer Automotive en Saginaw, Míchigan, votaron por más del 96 por ciento a favor de rechazar un contrato propatronal impulsado por la sección local 699 del Sindicato de Trabajadores del Automóvil (United Auto Workers; UAW) y la dirección internacional del UAW. En los días posteriores, los dirigentes del UAW han mantenido en sus puestos de trabajo a 1.300 trabajadores de este importante proveedor de autopartes, a pesar del rotundo “no” en las urnas y de que su convenio de cinco años expiró a mediados de marzo.
A continuación se incluye una declaración del Comité de Base de Nexteer, formado por trabajadores de planta para hacer valer la voluntad de los trabajadores, organizar la huelga y revocar décadas de concesiones respaldadas por el UAW. Para unirte al comité de base, llena este formulario.
Queridas hermanas y queridos hermanos:
Hemos rechazado el contrato traicionero respaldado por nuestro sindicato, el UAW, por un 96,2 por ciento. Este voto casi unánime es una poderosa muestra de unidad y determinación por parte de los trabajadores de todos los departamentos, niveles salariales y grupos de edad. Hemos rechazado un acuerdo que añade nuevos niveles salariales, condena a los nuevos contratados a salarios de miseria y aumenta los costos del seguro médico, mientras que Nexteer y los grandes fabricantes de automóviles siguen lucrando con nuestro trabajo.
Con una sola voz, decimos: ¡No aceptaremos más acuerdos propatronales por parte del UAW Internacional y sus lacayos en la dirección del Local 699! Ahora debemos decidir qué sigue, y debemos hacerlo en nuestros términos, no en los de ellos. Un voto por el “no” es solo el comienzo. Si los mismos dirigentes que trajeron este acuerdo de las supuestas “negociaciones” a puerta cerrada siguen al mando, harán lo que siempre hacen: dar largas, retrasar y tratar de forzar nuevas votaciones hasta obtener el resultado que desean.
No podemos dejar el poder en sus manos. Los trabajadores deben hacer valer el principio de “sin contrato, no hay trabajo” y preparar ya la huelga. Cualquier demora solo le dará a la gerencia la oportunidad de acumular autopartes y ganar tiempo para preparar sus planes de romper la huelga.
La ilusión más peligrosa que podríamos tener es que el rechazo al contrato vendido convencerá a los dirigentes del UAW de que nos ofrezcan algo mejor. Sus encuestas sobre el contrato son solo para aparentar. El presidente del UAW, Shawn Fain, y los dirigentes del Local 699 saben exactamente lo que queremos, pero se oponen a nuestras demandas porque estas se interponen en sus cómodas relaciones con los jefes corporativos.
Todo depende de lo que hagamos nosotros, los trabajadores de base en la planta. Estamos formando el Comité de Base de Nexteer para definir los pasos concretos que permitan a los trabajadores tomar el control de la lucha. Esto es lo que exigimos:
- Convoquen ahora una reunión masiva de afiliados para votar a favor de una huelga inmediata. Los afiliados se han pronunciado. Debemos hacer valer la voluntad de los afiliados preparándonos ahora para la huelga. Nexteer y los tres grandes fabricantes de automóviles que están detrás de ella no harán ninguna concesión a menos que usemos nuestro poder colectivo, detengamos la producción y cortemos la fuente de sus ganancias.
- Dupliquen el pago por huelga a 1.000 dólares a la semana para asegurar que tengamos los recursos suficientes para sostener nuestra lucha. El fondo de huelga y defensa del UAW, de casi mil millones de dólares, financiado con nuestras cuotas, pertenece a los miembros, no a los burócratas altamente remunerados.
- Destituyan al Comité de Negociación que presentó este contrato favorable a la empresa. Elijan un comité de base, compuesto por los trabajadores más militantes y de confianza, para supervisar la negociación y luchar por nuestras demandas no negociables, incluyendo la abolición de todos los niveles salariales, pensiones totalmente pagadas, beneficios de salud y aumentos salariales que superen la inflación con ajustes automáticos para todos.
- Total transparencia: divulguen toda la información. Cada propuesta, exigencia de la empresa y actualización de la negociación debe ser comunicada a los miembros en tiempo real. Sin secretismo, sin acuerdos a puerta cerrada
- Reuniones masivas y supervisión democrática. Las decisiones deben tomarse en reuniones regulares de los miembros donde los trabajadores puedan debatir, proponer demandas y votar. Sin intimidación, sin presiones, sin burócratas sindicales merodeando en el lugar de votación.
- No volver a “votar primero, leer después'. No se debe presentar a votación ningún acuerdo provisional sin que se haya distribuido el texto completo con antelación, con una semana completa para que los miembros lo estudien, lo discutan y voten. Supervisión del proceso de ratificación por parte de las bases para garantizar la integridad de la votación.
El contrato respaldado por el UAW que rechazamos habría creado una nueva categoría de “empleados de tercera clase” con un salario inicial de 19,05 dólares la hora, en comparación con los 22,50 dólares de los trabajadores actuales y los 24,75 dólares de los trabajadores veteranos, mientras que los nuevos contratados solo alcanzarían los 20,89 dólares después de cuatro años. Habría más que duplicado los pagos al seguro médico para los trabajadores con familias que fueron contratados después de mayo de 2021, de 26,50 a 53,34 dólares.
Los trabajadores lo han dicho claramente: este no es un salario digno. Fomenta la rotación de personal y obliga a la gente a hacer horas extras brutales solo para sobrevivir.
El Comité de Base propone las siguientes demandas mínimas para un convenio que los trabajadores puedan aceptar —demandas que deben ser debatidas, ampliadas y sometidas a votación por los afiliados: Nunca hemos estado en una posición más sólida para conseguir estas demandas. Fabricamos sistemas de dirección para la mayoría de los vehículos más rentables de Norteamérica, y una paralización se propagaría rápidamente por Ford, GM, Stellantis y más allá. Es precisamente por eso que los títeres de la empresa en el UAW no quieren que ejerzamos nuestro derecho elemental a negarnos a trabajar.
- Abolir todos los niveles salariales: salario y prestaciones iguales por trabajo igual.
- Aumentos salariales sustantivos para todos y ajuste por costo de vida (COLA) para mantener el ritmo de la inflación: no más estancamiento mientras los ejecutivos se enriquecen.
- Un salario inicial real y digno y una fuerte reducción en el tiempo necesario para llegar al salario máximo.
- Atención médica asequible para todos los trabajadores y sus familias: sin aumentos de primas, sin duplicar las contribuciones semanales.
- Límites exigibles a las horas extras y al abuso en la programación de turnos, incluyendo requisitos de notificación vinculantes (poniendo fin a violaciones de contrato como la manipulación de la “novena hora”).
- Seguridad laboral y protecciones contra la subcontratación: transparencia total y el derecho a oponerse al traslado del trabajo a operaciones con salarios más bajos.
- Derechos reales de reclamación con aplicación efectiva, no un proceso ineficaz en el que la empresa no enfrenta consecuencias.
- Control de los trabajadores sobre la seguridad y la dotación de personal, con representantes de seguridad elegidos entre la base y facultados para detener el trabajo inseguro.
Al mismo tiempo, no podemos ganar esta batalla solos. Debemos hacer un llamado a los trabajadores de GM, Ford y Stellantis y a los trabajadores de autopartes de todo el mundo que han sufrido décadas de traiciones, incluso después de la falsa huelga “de pie” del UAW orquestada por Shawn Fain en 2023. Les decimos a nuestros hermanos y hermanas de toda la industria: no hagan trabajo que rompa huelgas, respeten los piquetes y opónganse a cualquier intento de mantener la producción a base de nuestra explotación.
Sabemos que Nexteer amenazará con trasladar la producción a países con salarios más bajos si hacemos huelga. Por eso el Comité de Base de Nexteer lucha por vincularse con los trabajadores de México, Canadá, Polonia y todos los lugares donde opera Nexteer. Todos nos enfrentamos a los mismos jefes corporativos y tenemos los mismos intereses.
Hemos dado un primer paso importante. Ahora debemos organizar nuestro poder —de manera democrática e independiente— para conseguir el contrato que necesitamos y merecemos. Únete al Comité de Base de Nexteer, ayuda a establecer la comunicación entre turnos y departamentos, y prepárate para una verdadera lucha por el poder de los trabajadores.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 6 de abril de 2026)
