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Periodista turco progubernamental llama al exterminio de los alauitas árabes de Siria

Kemal Öztürk, exdirector general de la Agencia Anadolu (AA) estatal turca, declaró el jueves en NTV, uno de los mayores canales nacionales de noticias de Turquía, refiriéndose a los alauitas árabes de Siria: “Te encuentras queriendo decir que se lo merecerían si masacraran hasta el último de estos nusairíes”. Según la descripción en su cuenta de X, se trata de un 'comentarista político' en NTV y un columnista de Al Jazeera.

Kemal Öztürk, en la esquina superior izquierda, durante una emisión de NTV, 27 de agosto de 2026. (captura de pantalla)

Öztürk comenzó sus declaraciones afirmando que en la prisión de Sednaya, cerca de Damasco, 'hasta el barrendero que trabajaba allí merecería ser ahorcado o fusilado', y continuó: “Pero miren, [el régimen de Hayat Tahrir al-Sham] no tomó represalias, no llevó a cabo esas ejecuciones masivas… Por eso considero que el Gobierno de al-Sharaa es un éxito”.

Las palabras de Öztürk no se limitan a negar las masacres perpetradas contra los alauitas por el régimen del HTS, establecido en diciembre de 2024 bajo el liderazgo del exlíder de Al Qaeda Ahmed al-Sharaa sobre todo con el respaldo de Estados Unidos y Turquía; legitiman otras nuevas. Tales declaraciones son una extensión de la política mediante la cual el imperialismo estadounidense y sus aliados regionales han exacerbado las divisiones sectarias y étnicas mientras sumían en sangre Oriente Medio durante los últimos 35 años.

Öztürk comenzó su carrera periodística en el diario islamista Yeni Şafak y luego trabajó en Kanal 7, donde en 1999 produjo el primer documental sobre Recep Tayyip Erdoğan, el actual presidente. Desde 2003 ejerció como asesor en la Oficina del Presidente del Parlamento turco; En 2008, se convirtió en asesor de Erdoğan cuando este era presidente del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), y posteriormente se desempeñó como asesor de prensa de Erdoğan en la Oficina del Primer Ministro. Desde agosto de 2011 hasta diciembre de 2014, fue presidente del consejo de administración y director general de AA. NTV, el canal en el que hizo su llamamiento a la masacre de los alauitas sirios, es un canal de noticias de larga trayectoria perteneciente a la división mediática del Grupo Doğuş, uno de los mayores conglomerados de Turquía.

La afirmación de que los nuevos gobernantes 'no se vengaron'—un encubrimiento del régimen de Damasco y de la política siria de su principal patrocinador, Ankara, así como del imperialismo estadounidense—es una mentira descarada. Una investigación de Reuters que duró meses estableció que 1.479 alauitas fueron asesinados entre el 7 y el 9 de marzo de 2025 en más de 40 localidades a lo largo de la costa mediterránea siria. La cadena de mando de los asesinos llegaba hasta figuras destacadas del nuevo régimen en Damasco. Para eximir al régimen de responsabilidad, un puñado de milicianos fue acusado y castigado para aparentar.

Grupos armados irrumpieron en viviendas, exigieron a sus ocupantes que declararan su confesión religiosa y los ejecutaron en función de su respuesta; no se perdonó ni a mujeres, ni a niños ni a ancianos. En el período previo a las masacres, en Idlib, Homs y Hama se hicieron llamamientos en los que se afirmaba que “matar a los alauitas es un deber religioso”. Amnistía Internacional y organismos de las Naciones Unidas han calificado estos actos como crímenes de guerra.

Reuters documentó que las divisiones Sultán Suleimán Shah (Amshat) y Hamza (Hamzat), pertenecientes al Ejército Nacional Sirio (SNA), respaldado por Turquía, participaron en las matanzas en al menos ocho lugares distintos, en los que murieron unas 700 personas. Estas milicias, sancionadas por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) por violaciones de los derechos humanos, también participaron en los ataques contra los drusos en Suwayda en julio de 2025. Las fuerzas que Öztürk afirma que 'no llevaron a cabo ejecuciones masivas' son precisamente aquellas que Ankara ha financiado y entrenado durante años y desplegado contra las fuerzas kurdas en la zona de ocupación en el norte de Siria, que se extiende desde Afrin (Efrîn) hasta Ras al-Ayn (Serêkanî).

Junto a las masacres, decenas de miles de trabajadores alauitas del sector público han sido despedidos sin ningún proceso legal, familias enteras han sido expulsadas de sus hogares y sus propiedades han sido confiscadas. Human Rights Watch ha documentado ejecuciones realizadas en función de la identidad. Tras un atentado con bomba contra una mezquita en Homs en diciembre de 2025, las protestas que estallaron en las ciudades costeras fueron reprimidas por las fuerzas del régimen y se declaró un toque de queda en Latakia.

Desde 2011, Washington, las monarquías del Golfo y Ankara han apoyado sistemáticamente a milicias vinculadas a Al Qaeda para derrocar al presidente Bashar al-Assad, que contaba con el apoyo de Rusia e Irán, y para instalar un régimen títere prooccidental. Tras el cambio de régimen, al-Sharaa fue recibido en Turquía en febrero de 2025 en calidad de 'presidente interino'. A principios de julio de 2026, volvió a estar en Ankara como invitado de la cumbre de la OTAN.

En agosto de 2025, Ankara firmó un Memorando de Entendimiento sobre Entrenamiento y Consultoría Conjunta con Damasco, y oficiales sirios comenzaron a formarse en Turquía. En enero de 2026, la operación militar lanzada por Damasco contra las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), lideradas por nacionalistas kurdos, se llevó a cabo con el apoyo abierto de Ankara y con la luz verde de Washington.

El martes 25 de agosto, en el palacio presidencial de Damasco, el comandante general de las SDF, Mazlum Abdi, anunció que las SDF se disolvían como fuerza militar independiente y se integraban en el ejército sirio. Abdi fue recompensado con el cargo de asesor de al-Sharaa.

Como parte de sus preparativos de guerra contra Irán, la Administración Trump se adaptó a la oposición de Ankara y del nuevo régimen de Damasco a las demandas kurdas de reconocimiento de su estatus y autonomía, y organizó la incorporación de Siria, bajo el liderazgo del HTS, al eje antiiraní. Al-Sharaa, por cuya captura Washington ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares en 2017, fue recibido en la Casa Blanca en 2025.

Aunque las declaraciones de Öztürk iban dirigidas contra los alauitas árabes de Siria, este lenguaje venenoso tiene un significado directo dentro de la propia Turquía. Aunque no existen cifras oficiales, en el país vive una gran población alauita (aleví), con estimaciones que oscilan entre 10 y 25 millones.

Cientos de miles de alauitas árabes que viven en Hatay, Adana y Mersin tienen familiares en Siria. La historia reciente de Turquía está llena de masacres en las que se puso en práctica un lenguaje como el de Öztürk. En Maraş, en 1978, tras la retransmisión de anuncios desde la mezquita del centro de la ciudad de que 'matarlos a ellos [alauitas] es un deber religioso', 111 personas murieron, 559 casas fueron incendiadas y aproximadamente 290 negocios destruidos, según la acusación. En Çorum, en 1980, fueron asesinadas 57 personas después de que desde las mezquitas se difundiera el mensaje de que “los comunistas están bombardeando la mezquita”. En Sivas, en 1993, 33 escritores, poetas y artistas, junto con dos empleados del hotel, fueron quemados vivos en el Hotel Madımak.

Organizaciones alauitas y el kurdo Partido por la Igualdad y la Democracia de los Pueblos (Partido DEM) han exigido que se abra una investigación contra Öztürk. 

Aunque aún no se ha tomado ninguna medida contra él, esa misma semana Gökay Çakır, presidente del Sindicato Independiente de Mineros (Bağımsız Maden-İş), y el especialista en organización del sindicato, Başaran Aksu, fueron arrestados bajo el presunto cargo de 'incitar públicamente al odio y la enemistad' por defender los derechos de los mineros.

En unas condiciones en las que los salarios reales se están erosionando y la represión política se intensifica, en las que el gasto militar aumenta mientras se recorta el gasto social y en las que las luchas de los trabajadores se enfrentan a detenciones y arrestos, la clase dominante necesita más que nunca dividir y desorientar a la clase trabajadora.

La única vía a seguir contra esta política reaccionaria respaldada por el imperialismo es unir a los trabajadores de todo Oriente Medio e internacionalmente sobre una base de clase, por encima y más allá de todas las divisiones de religión, secta y nacionalidad. Esto significa la lucha por una Federación Socialista de Oriente Medio contra la guerra imperialista y el sistema capitalista.

(Publicado originalmente en ingles el 30 de agosto de 226)

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