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El historiador ruso-israelí Artem Kirpichenok, detenido por el servicio secreto israelí

[Photo: Under Clause 27a of Israeli copyright law]

El 2 de agosto, a su llegada al aeropuerto internacional Ben Gurion de Tel Aviv, en Israel, el historiador y periodista ruso-israelí Artem Kirpichenok, conocido por sus críticas abiertas al sionismo, fue secuestrado por el servicio secreto israelí Shin Bet. Según su abogado, los cargos se darán a conocer el 4 de septiembre. Su solicitud de traslado a arresto domiciliario fue denegada.

Acorde a los relatos de amigos, Kirpichenok solo viajó a Israel porque había sido invitado a una conferencia. Sin embargo, tras su secuestro, sus amigos no pudieron verificar siquiera que esa conferencia existiera. Además, denuncian que se le negó el acceso a un abogado defensor durante 10 días, incluso durante dos audiencias en las que se decidió la imposición de medidas cautelares. Han lanzado una petición para exigir su liberación.

La Embajada de Rusia emitió un aviso al gobierno israelí tras su arresto y desde entonces también ha presentado su caso ante el Comisionado de Derechos Humanos de la ONU. Según la estalinista y exdiputada de la Duma Estatal Daria Mitina, Kirpichenok se enfrenta a “cadena perpetua”. Sus abogados señalan que recibe atención médica, pero que se encuentra extremadamente agotado.

El World Socialist Web Site condena inequívocamente el secuestro de Kirpichenok y llama a sus lectores a exigir su liberación inmediata. El arresto de Kirpichenok es un ataque a los derechos democráticos de toda la clase trabajadora y demuestra la absoluta ilegalidad y criminalidad con la que el Estado israelí reprime a sus críticos, independientemente de su fe o nacionalidad.

Kirpichenok es autor de libros como Historia popular de Israel (2019), una recopilación de artículos de divulgación que tuvo una pequeña tirada de 1.000 ejemplares en ruso. En su prólogo, Kirpichenok enfatizó que las víctimas del proyecto sionista incluyen 'no solo a los palestinos, sino también a muchos judíos que, aunque no se han convertido en carne de cañón, están sujetos a discriminación [dentro de Israel] como los 'mizrahim', 'los etíopes' y 'los rusos''. 'Los artículos del libro destacan el papel de las potencias imperialistas en el establecimiento del Estado de Israel y la violenta represión del temprano movimiento comunista palestino tanto por parte de Gran Bretaña como de los sionistas.

En los últimos años, Kirpichenok ha publicado artículos académicos sobre diversos temas, incluido el apoyo israelí a grupos kurdos durante la Guerra Civil Siria. También trabajó como guía turístico en San Petersburgo y escribió una columna en ruso para el medio estatal turco TRT. Era invitado con frecuencia a programas de televisión rusos y a podcasts de menor alcance como experto en historia de los judíos y política de Oriente Medio. Viajó dos veces a Irán, pero no está claro si estos viajes pueden guardar alguna relación con su detención.

Kirpichenok nació en Leningrado (actual San Petersburgo), pero sus padres se mudaron a Israel cuando él era joven y creció en Jerusalén. Completó su servicio militar obligatorio en las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) y obtuvo un doctorado en la Universidad Hebrea de Jerusalén antes de regresar finalmente a Rusia en 2005. Según informaciones aparecidas en los medios, anteriormente militó en el Partido Comunista de Israel (“Maki”). En Rusia, participó activamente en el Comité para una Internacional Marxista y más tarde en el estalinista Partido Revolucionario de los Trabajadores. Según su amigo, el escritor y artista Nika Dubrovsky, Kirpichenok no había estado afiliado recientemente a ninguna organización política.

Al analizar las implicaciones de su arresto para counterpunch.org, Dubrovsky escribió,

Arrestar a Artem es hacer que los particulares tengan miedo y que interioricen su condición de pingüino, que se callen y se sienten tranquilos en un rincón. Arrestar a un escritor con gafas y un público reducido es fácil y resulta un ejemplo perfectamente instructivo. Antes de que Artem fuera detenido, muchos de nosotros —yo incluido— creíamos que aún existían ciertas “zonas de excepción”: lugares en los que uno podía sentirse relativamente a salvo de una detención arbitraria. Se consideraba que mientras no cruzaras ciertas líneas bien conocidas, podías escribir, leer y hablar de prácticamente cualquier cosa. No te afilies a un partido, no dones dinero a determinadas organizaciones, no digas ciertas cosas. Pero las líneas que parecían existir han sido ahora borradas, y lo que susurras en tu cocina puede llevarte hoy a una celda.

En su página de Twitter/X, Dubrovsky también publicó una declaración del abogado de Kirpichenok, describiendo cómo Kirpichenok fue trasladado a la última vista judicial.

Lo llevaron casi doblado por la mitad, con grilletes en las muñecas y los tobillos y un pesado lastre sujeto a las cadenas. Mirando a Artem, no dejaba de recordar las novelas de Dostoyevski y todo lo que la literatura rusa del siglo XIX escribió sobre prisioneros enviados a colonias penales. Me quedé profundamente consternado, y no voy a ocultárselo. En diez años ejerciendo como abogado y trabajando en los tribunales, nunca había visto que escoltaran a nadie de esta manera. Ni siquiera se trata así a las personas acusadas de asesinato. Esto no tiene precedentes. Nunca había visto nada parecido.

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El servicio de seguridad interna israelí Shin Bet es un componente central de la violenta represión del Estado israelí contra la población palestina y cualquier forma de oposición a ella. Es conocido por sus métodos brutales de interrogatorio. Rutinariamente utiliza coacción física y psicológica, incluyendo esposar a los detenidos a sillas bajas en posturas contorsionadas y obligarlos a permanecer en esa posición durante largos periodos de tiempo; privación de sueño y aislamiento; palizas y amenazas. B'Tselem, una ONG israelí, documentó el extraordinario abuso de palestinos a manos del Shin Bet en dos informes de 2024 y 2026, titulados 'Bienvenidos al infierno' e 'Infierno viviente', respectivamente. En su página web, B'Tselem describe el sistema penitenciario israelí como una 'red de campos de tortura', detallando la tortura sistemática y la violación de detenidos palestinos.

La agencia también espía sistemáticamente a la población para detectar y suprimir la disidencia. Una investigación reciente de Haaretz reveló que un antiguo operario del Shin Bet preside un comité del Ministerio de Educación que supervisa a educadores de izquierdas y árabes por sus discursos políticos, protestas y publicaciones en redes sociales. Al menos un docente, Meir Baruchin, fue despedido de sus trabajos por criticar el genocidio y posteriormente recluido en una prisión de máxima seguridad. Según un artículo publicado por The Guardian en enero de 2024, cientos de ciudadanos israelíes de distintas profesiones y procedencias fueron detenidos y encarcelados, despedidos de sus trabajos o privados del acceso a la educación durante los primeros meses posteriores al 7 de octubre de 2023 debido a publicaciones en las redes sociales.

La detención de Kirpichenok marca una nueva escalada en la violenta ofensiva contra la oposición antisionista y antibélica en Israel y, más allá, a escala internacional. Forma parte de un ataque cada vez más intenso contra los derechos democráticos, destinado a suprimir cualquier oposición a la guerra y al nacionalismo de extrema derecha por parte de gobiernos en todo el mundo. En Ucrania, el trotskista Bogdan Syrotiuk fue condenado a 15 años de prisión por artículos en contra de la guerra OTAN-Rusia en Ucrania y la glorificación de los neonazis ucranianos. Este ataque a los derechos democráticos y a la libertad de expresión es un componente integral de la guerra mundial en desarrollo, lo que hace que cualquier oposición abierta a las políticas de guerra, fascismo y nacionalismo sea peligrosa. Por tanto, la demanda de liberación de Kirpichenok debe ser asumida por los trabajadores a nivel internacional como parte de la lucha para liberar a los presos políticos en todas partes y detener la incipiente tercera guerra mundial.

(Artículo publicado originalmente en inglés e1 primero de septiembre de 2026)

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